La División de Psicología de la Actividad Física y el Deporte (DPAFD) del Consejo General de Colegios Oficiales de Psicología de España consultó al Ministerio de Educación del Gobierno de España si existía algún reconocimiento de la titulación de Coach Deportivo, Entrenador Mental o Actitudinal, y en su caso si facultan para el ejercicio de alguna profesión reglada. Las conclusiones fueron que:

  • No existe formalmente la profesión de coach deportivo, entrenador actitudinal o mental.
  • No existe, por tanto, ninguna formación ni centro oficial que pueda dar una titulación oficial en coach deportivo, entrenador actitudinal o mental.
  • Sí que existe formación en contenidos de coaching en másteres universitarios o de entidades privadas. Es decir, que den formación en estrategias de coaching, pero en ningún caso conduce o determina un ejercicio profesional específico y diferenciado de las titulaciones ya reconocidas, como es el caso de la Psicología.

Por tanto, se deduce que coach no es una profesión sujeta a ninguna regulación, como tampoco lo sería la de curandero, la de asesor o la de vidente.

¿Es una amenaza el coaching deportivo para la psicología del deporte? Este es el verdadero debate

Lo más interesante de este tema es que son los propios psicólogos los dan la impresión de no tener las ideas claras. Inicialmente el coaching surgió como una forma de hacer “psicología” por personas que no eran psicólogos, bajo una denominación novedosa, comercial, y exenta del carga semántica de la palabra psicología.

Está claro que a quienes no somos psicólogos clínicos nos cuesta tiempo explicar que no atendemos trastornos clínicos, y nuestros clientes no sufren trastornos. Todavía escuchamos la popular expresión “si yo no estoy loco”, tal como expliqué en otras ocasiones. Por tanto, algunos psicólogos (también del deporte), interesados en su propio crecimiento comercial, no vieron mal la idea de vender también coaching. Por una parte, porque creían poder hacer coaching mejor que los autodenominados coaches y así reducir a la competencia. Pero también porque así podrían ganar dinero.

¿Es una amenaza el coaching deportivo para la psicología del deporte? Este es el verdadero debate. La respuesta es no. La mayor amenaza está entre los propios psicólogos del deporte y su falta de ideas.

Tal como parece que era la intención de la consulta al Ministerio de Educación, los Colegios Oficiales de Psicología podrían tener una postura claramente en contra del coaching, pero estos son algunos ejemplos claramente contradictorios:

Primer ejemplo Segundo ejemplo Tercer ejemplo

 

¿Se puede ser pirómano y bombero al mismo tiempo? En las películas sí, pero siempre acaba mal.

Infocop coaching

Psychology and sport coaching

The Exercise and Sport Psychology Division of the Official College of Psychologists of Spain asked to the Ministry of Education if there was any official certification for the degrees in sport, mental or attitudinal coaching. And, in this case, if they allow for a license in any regulated profession. The main conclusions were:

  • There is no formal profession of sport coaching, or attitudinal or mental coaching.
  • As a consequence, there is no education program or official center allowed to offer an official degree in sport coaching, or attitudinal or mental coaching.
  • It exists an education offer on coaching contents through master degrees or private organizations. That is, they offer education in coaching strategies, but they never lead to, or determine, a specific professional practice and differentiated from recognized degrees, which is the case of Psychology.

Therefore, we deduce that coaching is not a regulated professional practice, the same that applies for quack doctors, advisors or clairvoyants.

The most interesting thing of this issue is how the psychologists give the impression of lacking clear ideas. At the beginning, the coaching emerged as a way for the practice of “psychology” from non-psychologists, under a brand new name, very commercial and exempt of semantic properties of the word Psychology.

Is the Sport Coaching a menace for the Sport Psychology? This is the true debate

It is clear that us, non-clinical psychologists, we have to spend time explaining that we do not take care of clinical disorders, and our clients do not suffer disorders. We still have to hear “but I am not crazy”, like I wrote before. Consequently, some psychologists (even sport psychologists), who were focused on their own commercial growth, did not see selling coaching services as a bad idea. On one hand, because they thought that they would be able to do better coaching that the self-denominated coaches, and thus to reduce the competence. But also because they could make money.

Is the Sport Coaching a menace for the Sport Psychology? This is the true debate. The answer is no. The greatest threat lies on the sport psychologists themselves, and their lack of ideas.

The inquiry to the Ministry of Education from the Official College of Psychologists might show their intention of setting a clear position against the coaching. However, here are some clearly contradictory examples:

First example

Second example

Third example

Can you be a pyromaniac and a firefighter at the same time? Yes, in the movies. But it always ends badly.