“El deporte es uno de los instrumentos más poderosos”

Hoy en día se considera que el deporte es uno de los instrumentos más poderosos en el proceso formativo de los niños y adolescentes, contribuyendo en gran medida al buen desarrollo físico, psicológico y social, que los prepara para enfrentarse eficazmente, ahora como niños y en el futuro como adultos, a las múltiples situaciones de éxito y de fracaso que les deparará la vida.

“Previene el Sedentarismo,  los problemas de coordinación y el sobrepeso”

Otro aspecto a destacar es que previene el sedentarismo y los problemas de coordinación y sobrepeso por falta de actividad, propiciando la comunicación y el contacto directo con otros jóvenes y adultos, evitando que su ocio se reduzca a pasar las horas muertas frente a la tele o el ordenador y que la comunicación se produzca básica y exclusivamente a través de las redes sociales.

“Sacar cualidades que desconocían tener”

En contra de lo que piensan algunos padres, la práctica deportiva no es una pérdida de tiempo, que perjudica al rendimiento escolar de sus hijos, muy  al contrario es una valiosa herramienta educativa y formativa, que permite a los jóvenes con malos resultados académicos desarrollar habilidades y sacar partido de cualidades que desconocían tener, sintiéndose competentes y fortaleciéndose su confianza en el plano deportivo y consecuentemente en el académico.

“Autocontrol”

Descubrir que uno puede controlar en gran medida las cosas que le interesan si se esfuerza y trabaja para ello, es crucial para sentirse más seguro y más competente en cualquier ámbito de la vida, esta habilidad los jóvenes la adquieren de forma natural a través de las experiencias de éxito y fracaso inherente al deporte; aprenden a confiar en sus propios recursos para lograr los objetivos que se proponen, siendo capaces de afrontar adecuadamente las situaciones difíciles del entrenamiento y los partidos,  aprendiendo a confiar en sus propios recursos cuando no logran obtener el resultado deseado y deben seguir esforzándose.

“El Fútbol como herramienta educativa.”

El fútbol como herramienta educativa permite que los niños y adolescentes más rebeldes, impulsivos y con mayores dificultades para seguir las normas, tengan la oportunidad de desarrollar autocontrol, tolerancia a la frustración y no actuar impulsivamente, acatando las reglas y respetando al entrenador, a los compañeros, los rivales y los árbitros, aunque no se esté de acuerdo con ellos o con sus decisiones, aprendiendo a competir limpiamente y aceptar las victorias y las derrotas, los aciertos y los errores como parte del proceso formativo como deportista y como persona. Además, el cumplimiento estricto de un horario de entrenamiento y de los compromisos deportivos, les ayuda a planificar su tiempo de forma adecuada y a ser disciplinados.

“Un cerebro más activo.”

La práctica deportiva facilita que el cerebro esté más activo, ayudando a desarrollar la capacidad atencional y de concentración, ya que durante los entrenamientos los futbolistas escuchan y asimilan la información que les da el entrenador, se centran en los movimientos y gestos técnicos que deben hacer, están pendientes de sus compañeros etc, la adquisición y la práctica de estas habilidades en el terreno deportivo repercuten de manera indirecta, en la mejora del rendimiento escolar, fomentando su responsabilidad y enseñándoles a ser perseverantes y mejorar a partir de los propios errores, de esta forma los jóvenes perciben que controlan su evolución como personas, fortaleciéndose su autoconfianza, autoconcepto y autoestima, piezas fundamentales para un buen desarrollo psicológico.

“Superar la timidez”

Los niños y adolescentes más tímidos o introvertidos, que tienen problemas en la escuela para relacionarse con sus compañeros, pueden encontrar en el fútbol la oportunidad de superar su timidez, al tener que relacionarse y adaptarse a un grupo de personas diferentes, que trabajan en equipo, pensando en los intereses colectivos y sacrificando muchas veces sus propios objetivos por los del grupo, aprendiendo a ser tolerantes con las debilidades y errores de sus compañeros, asumiendo que cada deportista tiene unas cualidades y que uno debe intentar dar lo mejor sin compararse con los demás y aceptando los propios límites.

“Estudiar y hacer deporte… ser una persona preparada para la vida”

En definitiva, podemos concluir, que estudiar y hacer deporte es la mejor combinación para llegar a ser una persona preparada para la vida. Para un deportista joven no es fácil compaginar el deporte y los estudios, para conseguirlo es necesario ayudarle a que planifique bien su tiempo, desde el inicio del curso, tiene que tener en cuenta que debe destinar un tiempo diario suficiente para estudiar y organizarse bien para rendir adecuadamente, renunciando, en parte, a otras actividades como ver la tele, utilizar el ordenador etc.  para poder llevar sus estudios al día, sin tener que faltar a los entrenamientos o los partidos. Además tenemos que tener en cuenta que algunas veces los jóvenes necesitan perfeccionar su técnica de estudio, para sacar el máximo provecho del tiempo dedicado a sus tareas académicas, ya que ésta suele ser la causa principal del fracaso escolar y por consiguiente del abandono de la práctica deportiva.