El fútbol como herramienta educativa permite que los niños y adolescentes más rebeldes, impulsivos y con mayores dificultades para seguir las normas, tengan la oportunidad de desarrollar autocontrol, tolerancia a la frustración y no actuar impulsivamente, acatando las reglas y respetando al entrenador, a los compañeros, los rivales y los árbitros, aunque no se esté de acuerdo(…)